viernes, 7 de octubre de 2016

Nuevos paradigmas para la Productividad de nuestras empresas


NUEVOS PARADIGMAS PARA LA PRODUCTIVIDAD DE NUESTRAS EMPRESAS

Por: Freddy W. Murillo C.

7-Octubre-2016

 
Diferentes autores estudiosos de la calidad (Tabla 17 Importancia delos costos de calidad) han determinado, que las empresas están perdiendo en promedio el 30% sobre el ingreso de las ventas por el tema de la no calidad.

 “La productividad es la relación entre la cantidad de productos obtenida por un sistema productivo y los recursos utilizados para obtener dicha producción…” (Wikipedia). Al hablar de productividad nos referimos al uso de los recursos para obtener un resultado. Por lo tanto, costo y productividad están íntimamente relacionados.

Hoy en día buscar la productividad como empresa no es opción, sino un imperativo para primero sobrevivir y después buscar asegurar la permanencia en el mercado. En nuestro país se habla de la “Industrialización”, desafortunadamente a diferencia de nuestros vecinos (Chile, Brasil, Perú, Argentina) hemos llegado, o pretendemos llegar a este proceso en un entorno global completamente diferente al que ellos se enfrentaron cuando iniciaron dicho proceso.

En este mundo cada vez más globalizado, no podemos afirmar como país, que estamos exentos de los efectos de la dinámica mundial en cuanto a la economía, la política, 

"El entorno de las organizaciones hoy en día es muy diferente al de hace 15 o 20 años atrás."

los aspectos socio-culturales y la tecnología; donde cada vez las variables calidad, costo y tiempo se imponen como pasaporte para realizar negocios con otras partes del mundo. Es así que las empresas hoy en día enfrentan un entorno cada vez más turbulento, lleno de incertidumbre, más competitivo, con clientes y mercados cada vez más exigentes. El entorno de las organizaciones hoy en día es muy diferente al de hace 15 o 20 años atrás.

Lo anterior con respecto al contexto externo, ahora demos una mirada a lo que está sucediendo dentro de nuestras organizaciones. Retomando el tema de los costos podemos decir que el actual enfoque de muchas empresas latinoamericanas de trabajar con base al desempeño de los costos desde la perspectiva contable ya no es factible, sobre todo si buscamos alinearnos al nuevo contexto. Desde el siglo pasado permanece aún este enfoque cortoplacista de reducción de costos, que se aplica a todas las áreas funcionales dentro de las empresas.

Ilustremos lo anterior con un ejemplo típico en el área de compras o adquisiciones. Muchas veces este departamento tiene como único criterio para las compras “el precio más bajo”. Con base a esta política se adquieren materiales e insumos que impactan a la calidad del producto/servicio que no cumplen con las condiciones para la elaboración del producto/servicio final. Mientras contabilidad y una parte del área de compras, incluso, la dirección se regocijan con la compra del costo más bajo, el área de operaciones empieza a sentir el impacto de esta desafortunada decisión de la siguiente forma: paros intermitentes de máquinas, tiempos muertos, material en proceso que no cumple los requerimientos, tensiones en el área de trabajo, retrasos en el programa, no se cumplen las entregas en tiempo con el cliente, eso sin considerar, que cuando el producto final llegue al cliente, muy probablemente no cumplirá sus requerimientos, por lo que la queja o reclamo es inminente.

¿Cuánto le cuesta a la empresa todos los costos acumulados en el área de Producción/Operaciones debido a las variaciones de los materiales e insumos?

Ojalá alguien pudiera dar una respuesta contundente a esta pregunta; pero esto no es posible porque nadie lo mide dentro de las empresas; mientras tanto los resultados contables y el reporte de adquisiciones siguen siendo la única referencia para seguir tomando las mismas decisiones una y otra vez. Otra pregunta más importante aún:

¿Se justifican los costos reflejados en el área de Producción/Operaciones por los ahorros generados en adquisiciones debido a la política del “precio más bajo”?

Quienes conocen de cerca la relación causa-efecto de este tipo de decisiones saben perfectamente que un análisis costo/beneficio está por demás, simplemente no hay comparación entre la diferencia abismal de ambos factores, considerando que los costos más altos casi siempre son los que no se pueden medir, por ejemplo, la pérdida del cliente asignable a este problema. Las empresas que han caído en este círculo vicioso de adoptar el precio más bajo para sus compras no tardan en colapsar, simplemente es cuestión de tiempo. 

Estamos ante la necesidad de adquirir la habilidad de tomar decisiones que sean adecuadas para el corto y largo plazo. Lo que es bueno para el corto plazo generalmente no lo es para el largo plazo y viceversa, es necesario que nuestros líderes aprendan a encontrar el balance justo entre el corto y largo plazo en cada decisión que tomen.

Iniciamos este artículo con el tema de la productividad y los costos, hasta aquí creo que estamos de acuerdo en el QUÉ tenemos que hacer para lograr la productividad, bajar nuestros costos –que es de sentido común- la gran interrogante es CÓMO lograr una reducción de costos que nos lleve al siguiente nivel de productividad en nuestras empresas. Por lo visto el CÓMO puede parecer también de sentido común; pero ya vimos que no necesariamente es así. Es fácil caer en la trampa de tomar acciones que aparentemente nos llevan hacia nuestro objetivo; siendo que en realidad nos alejan cada vez más de él.

Afortunadamente hoy en día no necesitamos inventar el hilo negro para resolver este y otros COMO´s. Existen un conjunto de buenas prácticas del “management”; metodologías y herramientas contenidas en un solo modelo llamado ISO 9001: 2015.

Aprende más sobre este tema: Curso ¿Cómo incrementar la productividad de mi empresa con ISO 9001:2015? ¿por qué y cómo implementar este modelo?

Hasta aquí el tema de los costos es sólo un ejemplo de los muchos aspectos en los que nuestros líderes tomadores de decisiones necesitan cambiar de enfoque, otros aspectos también relevantes para la productividad de nuestras empresas que necesitan ser revisado son: el enfoque al cliente, la planeación, el liderazgo, la gestión del área de Producción/Operaciones, la gestión del recurso humano, la gestión de las relaciones con las partes interesadas como los proveedores y clientes etc. Todo ello implica para la gerencia un cambio en la forma de pensar, un cambio en el modo de ver todos aquellos aspectos que impactan a las empresas como negocio.

Es necesario pensar diferente, es necesario un cambio de paradigma. Al final de cuentas lo que buscamos como país es abrir y conquistar nuevos mercados para nuestras empresas, entonces vale la pena revisar nuestros supuestos o paradigmas en la búsqueda de otros nuevos, acordes a los nuevos retos; aunque esto implique en el día a día la aplicación de nuevos enfoques de trabajo totalmente diferentes a los que estamos acostumbrados.

Otro ejemplo de paradigma muy importante, desde mi punto vista, es aquel que aparece al momento de planear e implementar los cambios, con frecuencia los tomadores de decisiones no son muy dados a pensar en términos de procesos y sistemas, en algunos de ellos todavía prevalece el enfoque del trabajo tradicional que viene del siglo pasado que es “lograr la calidad por decreto”; “reducir los costos por decreto” este es el estilo gerencial que prevalece hoy en día en nuestras organizaciones.

Edward Deming prominente Gurú de la calidad decía que más del 90% de los problemas de calidad son asignables a la alta gerencia y menos del 10% asignables a la operación. ¿por qué hacía esta afirmación el Dr. Deming? La respuesta es lógica y sencilla: es responsabilidad de la alta dirección diseñar las estrategias, las políticas, los sistemas, las estructuras y los procesos para lograr los objetivos de la organización. En la mayoría de los casos simplemente todos estos elementos no forman parte de la planeación de la alta dirección, muchas veces van auto diseñándose en el camino como resultado de las improvisaciones y no así de una adecuada planeación en todos los niveles de la organización.

El estándar ISO 9001:2015 puede ayudar a la alta dirección a definir los procesos y estructuras mencionadas en el párrafo anterior. Este modelo puede aplicarse a las organizaciones de todo tipo: grandes, medianas, chicas, micros, empresas de manufactura y servicios; así como del sector público y privado. Este estándar, básicamente es un modelo de Sistemas de Gestión de la Calidad cuyo objetivo es brindar confianza al cliente y otras partes interesadas. La ISO 9001:2015 no certifica productos, las empresas que implementan este modelo, obtienen el certificado como evidencia de que cuentan con sistemas y procesos que de alguna forma aseguran la provisión de productos y/o servicios con base a los requerimientos del cliente de manera consistente.         

1 Paradigma. - Fue originalmente un término científico, acuñado por Thomas Khun en su obra “Estructura de las revoluciones científicas” En la actualidad se utiliza en el ambiente de negocios por lo general con el sentido de modelo, teoría, percepción, supuesto o marco de referencia.

 Aprende más sobre este tema: Curso ¿Cómo incrementar la productividad de mi empresa con ISO 9001:2015? ¿por qué y cómo implementar este modelo?



 

Consultor Especialista en Sistemas de Gestión de la Calidad ISO 9001, Certificado por Exemplar Global (Antes RAB-QSA). Miembro de la FLOCC (Federación Latinoamericana de Organismos para el Control de la Calidad; Miembro del IMECCA (Instituto Mexicano para el Control de la Calidad). Miembro del INLAC, (Instituto Latinoamericano para la Calidad). Participante en el Foro Mundial de la Calidad 2015 México-Cancún Quintana Roo. Ingeniero Industrial con Post-grado en Control de Calidad UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México). Evaluador del Premio Nacional a la excelencia para el vivir bien 2014 y 2015. Ministerio de Desarrollo Productivo y Economía Plural.

 

 

 

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